TERIYAKI CHICKEN



Lo mejor de todo es que el Pollo Teriyaki, además de ser el plato más conocido de la cocina japonesa, es muy fácil de hacer. Quedarás como una reina cuando se lo hagas a tus amigos y crean que te has pasado horas en la cocina.

¿Qué necesitamos?...

1 kg de muslos de pollo (también puedes usar pechuga de pollo)
2 cucharadas de Shoyu (salsa de soja japonesa)
2 cucharadas de Sake (el que se usa para cocinar es más barato)
2 cucharadas de Mirin (vino de arroz)
1 cucharada de azúcar moreno
1 cucharada de Maizena
3 rodajas de jengibre (sin pelar)
2 trozos grandes de cebollino japones
Pimienta negra (al gusto)


¿Cómo lo hacemos?...


Comenzamos poniendo el pollo en un bol, y rebozándolo con la cucharada de harina de maíz, vamos, de maizena. Lo mezclamos muy bien y ponemos la sartén al fuego con un chorrito generoso de aceite de oliva. 

Si tienes una sartén de paredes altas, mejor que mejor, así podrás dar vueltas al pollo sin que se salga todo y se manche, ¡que luego hay que limpiar!

Fríe los muslos de pollo dándole muchas vueltas, hasta que esté dorado, no hace falta que se haga por dentro porque terminará de hacerse más tarde cuando le añadas la salsa. 

Para que no se peguen mucho al fondo de la sartén, es mejor que pongas el fuego a temperatura media alta. 

Mientras el pollo se va friendo y poniéndose de un color dorado, ve preparando la salsa.
Para eso solo tienes que mezclar las tres salsas: el shoyu, el sake, el mirin y el azúcar, remueve y espera hasta que el pollo termine de dorarse.

En este momento añade la salsa a la sartén del pollo, remueve todo bien para que coja el mismo color por todos los lados. 

Termina añadiendo los trozos de jengibre (si no quieres encontrarte los trozos también puedes usar jengibre en polvo), el cebollino o cebolleta y sazona con pimienta negra en la cantidad que te guste, ¡y no añadas sal! que estas salsas ya son muy saladas de por si. 

Y ya solo te queda esperar a que el pollo se termine de hacer y la salsa se reduzca a la mitad.

Si los trozos de pollo son muy grandes, tardará mas tiempo en hacerse, así que, si tienes prisa o no quieres esperar mucho, puedes hacer este plato con tozos de pechuga de pollo cortada del tamaño que más te guste, te quedará igual de rico y no necesitarás cuchillo para comerlo. 

Estoy segura de que te va a encantar hacer este plato tan sencillo, yo ya lo he preparado unas cuantas veces, porque la única complicación que puedes tener es encontrar las salsas, normalmente no se suelen tener en casa, pero hoy en día ya están en casi todos los supermercados.

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