MANJAR BLANCO BOLIVIANO


El manjar blanco es un dulce que se toma como postre, es muy fácil de hacer y sobre todo está riquísimo. 
Tiene su origen en la cocina como postre de Cuaresma y se puede hacer con leche de vaca, con leche de cabra o leche de almendras, pero es importante que sea leche entera

Esta receta viene de muy antiguo, ya en los recetarios medievales aparecía este tipo de cremas. Por lo que tiene un montón de influencias: de los árabes viene el uso del arroz y el azúcar y la leche de almendras viene de España

También existía una versión salada añadiendo trocitos de pollo, que los doctores recomendaban para los convalecientes

Incluso Cervantes, menciona el manjar blanco en su libro de don Quijote de la Mancha, ¡imaginaos lo antigua e importante que es!


¿Qué necesitamos?...

2 l de leche entera
2 tazas (400 gr) de azúcar
1 cucharada de harina de arroz
1 rama de canela
1 clavo de olor (opcional)


¿Cómo lo hacemos?...

Hacer manjar blanco es tan sencillo como poner todos los ingredientes a calentar en una olla y dejar hervir hasta conseguir la consistencia ideal.

El truco de esta receta es que hay que estar muy pendiente de que no se queme y de estar constantemente removiendo. ¡eso es todo!
Para ayudar un poco y hacernos la vida más sencilla, usar un termómetro es una buena opción para evitar que la leche hierva demasiado.

Empezamos. Comienza haciendo una infusión colocando la leche, el clavo de olor (si has decidido usarlo) y la rama de canela en una olla, ponlo al fuego durante 10 minutos, pero no dejes que pase de 60º C. Déjalo entibiar y enciende el fuego de nuevo, cuando la leche alcance los 70º C incorpora el azúcar y la haría de arroz.

Añade estos ingredientes poco a poco, no eches la harina de golpe o se formará una bola muy pesada de disolver. Si no quieres correr riesgos con la harina, echa un par de cucharadas de la leche en un bol pequeño, le añades la harina, lo disuelves perfectamente y a la olla. Así no habrá grumos que valgan.

Cuando lo tengas todo en la olla, remueve constantemente dando vueltas con una cuchara de madera, sobre todo fíjate en el fondo, que es la zona donde puede agarrarse más. Tardará entre 45 minutos a una hora, se que es largo, pero cuando menos te des cuenta, la mezcla comenzará a cambiar su textura y su color, a hacerse más espesa y se formaran burbujas.

¡Y ya está! Para estar completamente segura, el manjar estará listo, cuando al pasar la cuchara por el fondo de la olla, se pueda ver y se despega un poco.

Apaga el fuego, pero cuidado, no dejes de remover, porque la leche tardará todavía unos minutos en enfriarse y correrías el riesgo de que se pegará al fondo en el último segundo.

Me diréis que, aunque los ingredientes son muy sencillos, es una receta muy tediosa y os aburre estar removiendo constantemente.

¿Y si te digo que merece totalmente la pena, que sirve para un montón de cosas, que esta buenísimo y sobre todo que dura de uno a dos meses en la nevera?

¡Igual te animas y te pones manos a la obra!

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